Un repertorio demoledor y un disminuido Phil Collins: así fue el regreso en vivo de Genesis tras 13 años

La formación más exitosa del conjunto británico, con el vocalista y baterista acompañado de Tony Banks y Mike Rutherford, se reunió anoche en Birmingham, en su primer concierto juntos en más de una década. Además de las críticas entusiastas y un setlist cargado de clásicos y una que otra sorpresa, las primeras reseñas destacan el frágil estado de salud de Collins, quien al igual que en su último paso por Chile permaneció en todo momento sentado. “Apenas puedo sostener una baqueta”, dijo.

El nombre de la gira invita a la duda con un signo de interrogación que alimenta ciertas expectativas y hasta entusiastas teorías por parte de algunos fans, pero el propio Phill Collins aseguró en una entrevista reciente que The Last Domino? Tour, la serie de shows que inició anoche en Birmingham junto al tecladista Tony Banks y el guitarrista / bajista Mike Rutherford, serán las últimas apariciones en vivo de Genesis, la banda británica que revolucionó el rock progresivo en la década del 70 para luego, bajo su mando, transformarse en una máquina de éxitos de elaborado pop rock hasta entrados los años 90.

Después de 13 años sin tocar juntos en público y luego de infructuosos intentos de sumar a Peter Gabriel y Steve Hackett a la reunión, los tres integrantes de la etapa más exitosa comercialmente del conjunto se volvieron a subir juntos a un escenario para interpretar sus mayores clásicos -al menos los de la era post Gabriel- y una que otra rareza en el arranque de la supuesta última gira, postergada a causa de la pandemia y que los tendrá recorriendo arenas de Inglaterra y Norteamérica hasta diciembre.

Una noche inaugural que, de acuerdo a las primeras reseñas aparecidas en la prensa especializada, estuvo marcada por la emotividad en el ambiente, un setlist demoledor y también por la preocupación en torno a la deteriorada salud de Collins, quien hace años arrastra problemas motores y diversas operaciones en su espalda que le impiden tocar la batería e incluso estar de pie por largos ratos. Algo que ya se vio en el último paso del músico por Chile, en 2018, cuando estuvo sentado prácticamente todo el show que realizó en el Estadio Nacional.

“Ayer su público pudo comprobar por sí mismo el frágil aspecto del compositor, cantante y baterista”, dice hoy el diario español ABC. “Preocupación y nostalgia a partes iguales en el concierto que la banda ofreció en Birmingham en el que Collins permaneció sentado en todo momento”, agrega.

“Apenas puedo sostener una baqueta”, dijo Collins en una entrevista reciente, donde además sentenció que “esta gira inglesa y estadounidense será suficiente para mí”.

Acompañados por Nic Collins -el hijo de Phil- en la batería y el guitarrista / bajista Daryl Stuermer, colaborador de larga data del grupo, la versión 2021 de Genesis desplegó en el primero de sus tres recitales en el Utilita Arena de Birmingham un espectáculo que incluyó éxitos como Invisible touch y Land of confusion, además de sorpresas como Fading lights y Duchess.

La velada comenzó con la instrumental Duke’s end (1980) para luego continuar con Turn it on again, “y todas las dudas acerca de la capacidad de Collins por liderar la banda desaparecieron una vez terminado el primer verso”, asegura la reseña publicada hoy en Rollling Stone.

“Puede que no tenga el rango vocal que tenía en 1987 o incluso el de 2007, pero todavía es capaz de proyectar con fuerza y convicción, algo nada fácil para ningún vocalista que se encuentra sentado, además de un carisma intacto”, agrega la publicación.

Jesus he knows me, The lamb lies down on Broadway, That’s all No son of mine también fueron parte del repertorio de anoche, en el que pese a sus problemas de salud, el frontman se las arregló -tal como en Santiago- para conectar con el público y relajar el ambiente haciendo chistes sobre su propio estado.

“Se apunta a sí mismo burlonamente cuando I Can’t Dance llega a la línea que dice ‘un cuerpo perfecto con una cara perfecta’”, cuenta el diario inglés The Guardian sobre el concierto. “Y en lugar de los complejos y prolongados dúos de batería que solía realizar con Chester Thompson, se golpea tristemente el codo y la frente con una pandereta durante I Know What I Like (In Your Wardrobe), pidiendo aplausos después”.

“Más conmovedor, hay momentos en los que Collins parece perderse en la música: mirando hacia la batería, donde su hijo Nic lo sustituye, comienza a imitar las partes de batería que ya no puede tocar”, agrega el diario británico.

Dancing With the moonlit knight y The carpet crawlers cerraron la última parte de una presentación cargada de emoción y nostalgia, en el último capítulo en vivo de un grupo de músicos que, como dice The Guardian, “eran candidatos profundamente impensados para el éxito global, pero que pese a todo, lo lograron”.

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