Mientras que los países nórdicos han dominado durante mucho tiempo el Índice Global de Felicidad publicado por la ONU, 2026 trae una sorpresa. Por primera vez en los 14 años de historia del índice, un país de América Latina entró en los cinco primeros, gracias al ascenso de Costa Rica en los últimos años desde el puesto 23 en 2023 hasta el cuarto actualmente.
Los rankings, producidos anualmente por Gallup, el Centro de Investigación de Bienestar de Oxford, y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU, están basados en el promedio de cómo los residentes de 140 países califican sus propias vidas junto a factores como el PIB, apoyo social, expectativa de vida, percepción de libertad, generosidad y corrupción.
Por segundo año consecutivo, no hubo un solo país angloparlante dentro de los primeros 10, con Australia alcanzando el puesto 15, Estados Unidos el 23, Canadá el 25 y Reino Unido el 29.
Este año, los países en los primeros cinco puestos tienen aspectos singulares que contribuyen a su felicidad, aunque la libertad de tomar decisiones de vida recibió un puntaje alto entre todos ellos.
La BBC habló con los residentes de cada uno de estos países para conocer qué contribuye a su sentido de felicidad diario y a largo plazo, y cómo los viajeros pueden saborear la experiencia de la «vida feliz» local cuando los visitan.
1. Finlandia
Durante nueve de los últimos 10 años, Finlandia ha estado clasificada en el primer puesto. El país recibe un puntaje alto por el apoyo social y baja percepción de corrupción, y los residentes suelen señalar la red de protección social -incluyendo la educación y cuidado de la salud- que crea una sensación de seguridad y bienestar.
«Me encanta el hecho que Finlandia es segura y puedo confiar en la persona promedio aquí», expresó Olli Salo, cofundador de la empresa Skimle en Helsinki. «Los niños caminan a la escuela desde los 7 años, no te sientes amenazado caminando a casa, y puedes confiar en que si alguien hace una promesa la cumplirá».
Mientras que el país tiene impuestos altos, los residentes ven una clara compensación. Salo lo compara con pagar por una subscripción de software prémium; podrá costar más, pero la calidad es mejor.
La mayoría de las cosas realmente importantes en la vida como la salud, educación y transporte son servicios públicos, así que ¿por qué no gastar un poco y luego gozarlos con buena calidad?» comentó.
También encuentra que los lugares de trabajo finlandeses son más colaborativos que en otras partes del mundo, con menos jerarquía y menos «drama corporativo».
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Para Daniel Sazonov, el actual alcalde de Helsinki, la felicidad también viene de la proximidad a la naturaleza. «Poder salir y, en unos pocos minutos, llegar al mar, a un parque o un bosque para una caminata vespertina es algo especial», afirmó.
Para los visitantes, una experiencia con la cultura finlandesa del sauna debe ser la primera parada. Con unos tres millones de saunas para una población de apenas 5,5 millones, la nación no está corta de opciones.
«Sugiero que prueben los diferentes saunas de Helsinki y tal vez zambullirse en el frío mar Báltico», recomendó Sazonov.
La Biblioteca Central Oodi de Helsinki, inaugurada en 2018, es un llamativo monumento moderno y un lugar popular de reunión para lugareños y viajeros.
Más allá de la capital, Salo recomienda ir al norte durante el invierno, arrendar una cabaña y observar la aurora boreal. Pero advierte contra un itinerario atestado.
«Nunca he entendido los que reservan cuatro actividades al día y pasan a las carreras de un paseo en trineo de perros a un tour de la aurora boreal», comentó Salo. «Ese no es el estilo finlandés».
2. Islandia
Desplazando a Dinamarca del segundo puesto por primera vez desde 2014, esta nación isla de sólo 400.000 habitantes clasificó primera en apoyo social, que mide el nivel en el cual los residentes sienten que tienen a alguien con quien contar en tiempos de dificultades.
También está en el top 10 de PIB per cápita, expectativa de vida saludable y generosidad, dándole el rendimiento más integral en el ránking.
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«Históricamente, nuestro aislamiento significaba que la supervivencia era un esfuerzo comunal. Durante siglos, no hubo ayuda exterior. Éramos nosotros solos, y tuvimos que mantenernos unidos», resaltó Ingibjörg Friðriksdóttir, una residente de Reikiavik y gerente de comercio digital del Hotel Rangá. «Ese legado ha moldeado una cultura donde ayudarse mutuamente es simplemente algo natural».
Los islandeses también gozan de una fuerte adaptabilidad forjada de sobrevivir inviernos intensos y oscuros.
«Aprendemos a apreciar los momentos pequeños: un buen café, piscinas calientes y pasar el tiempo con amigos», expresó Bryndís Björnsdóttir, directora ejecutiva de la laguna geotérmica de Laugara en Reikiavik. «Cuando llega el verano, de repente tenemos luz diurna casi toda la noche y todo el mundo se vuelve más energético y alegre».
No importa la temporada, los residentes sugieren salir a pesar de las condiciones climatológicas. «El aire fresco, los paisajes abiertos y la sensación de libertad son una gran parte de lo que hace este un gran país», aseguró Björnsdóttir. También vale la pena tomarse el tiempo con la comida, especialmente el pescado fresco.
En el Hotel Rangá, los huéspedes se pueden apuntar al programa «Vive como un islandés», donde aprenderán a pronunciar la frase «Þetta reddast«, cuya traducción refleja el pensamiento central islandés que contribuye a la felicidad del país: no importa la situación, todo saldrá bien.
3. Dinamarca
Un país perenne en los primeros puestos, Dinamarca nunca ha caído del cuarto en la historia del índice y frecuentemente ha ocupado el primer lugar. Clasificado tercero este año, el país también está de tercero en apoyo social y baja corrupción, y séptimo en PIB per cápita. Pero el sentido de felicidad no siempre es obviamente visible.
«No se trata de tener una gran sonrisa y reír», indicó Laura Hall, periodista en Copenhague y autora de The Year I Lay My Head in the Water («El año en que puse mi cabeza en el agua»), un libro sobre nadar en Escandinavia.
«Es realmente sobre la fe en la sociedad, la confianza mutua y la creencia que todos trabajan conjuntamente para el bien común».
Hall está criando dos hijas aquí y dice que el sentido de seguridad es constante.
También adora el puerto limpio de Copenhague, que la ciudad transformó de un canal industrial en la década de los 1990 a un lugar donde los residentes nadan ahora durante todo el año.
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En Ribe, el pueblo más antiguo del país, la residente Lise Frederiksen ve la felicidad arraigada en la participación cívica. «Todos los días que camino por las calles adoquinadas, me siento agradecida por la vida que tengo aquí», manifestó.
Ella valora el sistema educacional danés, donde los niños de todos los estratos económicos asisten a la misma escuela pública durante 10 años y de los padres se espera que coordinen grupos de juego en todos los hogares. «Es importante que los chicos visiten los hogares de los otros para que vean que las personas pueden vivir de muchas formas diferentes», señaló.
Para los viajeros, Frederiksen aconseja venir durante uno de los muchos festivales en Ribe, que abarcan desde las celebraciones de ostras y tulipanes hasta la música metal. Los visitantes que vienen en el otoño pueden apreciar el período del «sol negro», cuando millones de estorninos migran por la región en bandadas tan densas que momentáneamente bloquean la luz del día.
En Copenhague, los visitantes no necesitan planear un itinerario perfecto para sentir la vibra de felicidad.
«La mayoría del tiempo, los visitantes se llevan una sensación de calma y paz, y un poco de envidia al ver a la gente en bicicleta siguiendo sus vidas de manera relajada», agregó Hall. «Realmente aquí no hay una cultura de prisa».
4. Costa Rica
Subiendo hasta el cuarto puesto en la clasificación de este año, Costa Rica es el primer país de América Latina en estar dentro de los primeros cinco, con sus puntajes de libertad y medidas en apoyo social casi duplicándose desde 2021.
En realidad, la calificación de Costa Rica en PIB o apoyo gubernamental no es tan alta como la de las naciones nórdicas, sin embargo, los residentes reportan una amplia libertad para hacer sus propias decisiones de vida.
También tienen una apreciación de sus vidas significativamente más alta de lo que los factores medidos podrían pronosticar por sí solos, según el índice.
Cuando se le preguntó al residente Adrian Hunt qué hace a Costa Rica un lugar tan feliz, no titubeó. «Comunidad, comunidad, comunidad», repitió el nómada digital que vive en Las Catalinas, un pueblo sin automóviles en la costa de Guanacaste.
«Tener a gente que comparte la misma pasión que tú de llevar una vida saludable, estar al aire libre y ser vecinos», resumió.
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La naturaleza también es una fuente de felicidad diaria.
Hunt describe el despertar en la mañana, caminar por la playa y ver a los monos aulladores pasar de árbol en árbol mientras los peces se persiguen los unos a los otros en la bahía.
«Creo que Costa Rica tiene la mejor calidad de vida de cualquier país en Centro América», destacó Hunt. «Hay algo en la energía de la población, tanto lugareña como expatriada, que hace a este país algo especial».
Para formarse una idea de la felicidad de Costa Rica, él recomienda sentarse en un café y empezar una conversación o caminar por la cantidad de kilómetros de senderos en el país.
«Queremos que la gente se lleve de este lugar lo realmente pacífico y tranquilo que es», concluyó.
5. Suecia
Entrando de quinto este año, Suecia ha fluctuado entre el cuarto y décimo puesto a lo largo de la última década. Ocupa el séptimo lugar en el mundo en expectativa de vida saludable y el quinto en baja percepción de corrupción.
Su presencia en los primeros puestos es un reflejo de lo que los residentes describen como un equilibrio entre una vida urbana progresiva y un fácil acceso a la naturaleza.
«Una de las razones principales para que Suecia clasifique consistentemente tan alto en felicidad es que somos un país pequeño», explicó Micael Dahlen, profesor de Bienestar, Asistencia Social y Felicidad del la Escuela de Economía de Estocolmo.
«Las distancias son cortas, entre las personas, entre las ciudades y la naturaleza. Hemos aprendido a confiar y depender los unos de los otros, de compartir y apreciar lo que tenemos, vivir con la naturaleza y dar la bienvenida a nuevas ideas y personas».
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Un detalle cultural encapsula esa tendencia igualitaria: el uso universal de dirigirse a alguien con el informal «du» (tú) independientemente del estatus.
«No importa quien seas, una estrella del pop, un galardonado del Nobel, primer ministro o un profesor de Felicidad como yo, por encima de todo tú eres du«, resaltó Dahlen.
Su centro recientemente se asoció con la capital para lanzar el Índice de Bienestar de Estocolmo, para garantizar que el bienestar se mida y se desarrolle al tiempo que el crecimiento económico.
«Adoro la gente y su amabilidad, el ritmo de vida más lento, la hermosa naturaleza y paisajes, y la sensación de que tomé una buena decisión para mi futuro y el futuro de mis hijos», comentó Karolina Pikus, que se mudó aquí de Polonia y escribe un blog LikeSweden.com.
En Gotemburgo, donde vive ahora, le gusta especialmente poder nadar en el mar, visitar un lago y caminar en el bosque, todo el mismo día gracias al buen transporte público.
Los residentes recomiendan visitar durante el verano, especialmente si es la primera vez. En la mitad del verano, los visitantes pueden bailar al ritmo de canciones tradicionales, comer jordgubbstårta (torta de fresas) y disfrutar de las largas tardes escandinavas.
En Estocolmo, Dahlen sugiere simplemente caminar. «A todo en Estocolmo y nuestras ciudades se puede llegar caminando y te puedes cruzar con cualquiera», dijo. El archipiélago a un viaje corto en bote y «realmente vale la pena».
Pero el punto de entrada más sencillo es fika, sentarse a tomar un café y un rollo de canela y observar el ritmo de la calle. «Eso, para mí, es una de las mejores maneras de entender a Suecia», aseguró Pikus. «Hacer una pausa, respirar profundamente y permitirte gozar del momento».





